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domingo, 6 de diciembre de 2009

La atención clínica del cuidador de familiares enfermos.


Cuidar a personas con dependencia es una responsabilidad que implica a los familiares más directos. El cuidado individualizado suele recaer en una persona a quien se identifica como el cuidador principal. La sobrecarga que genera el cuidado continuado hace preciso que este cuidador reciba un soporte de los profesionales del ámbito sanitario y/o social. En España el cuidado informal es el soporte más importante que reciben las personas mayores dependientes. La literatura española sobre el tema refleja una creciente preocupación por la situación del cuidador informal en el proceso de envejecimiento de la población.

El 93 por ciento de los cuidadores informales de las personas dependientes tienen una calidad de vida baja, y "no existen cuidadores con un buen estado de salud y una alta calidad de vida", según se desprende del libro 'Aspectos económicos de la Dependencia y el Cuidado Informal en España', realizado por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, la Fundación Estudios de Economía Aplicada y la Fundación AstraZeneca.

Así, entre un 15 y un 23 por ciento de las mujeres entre 45 y 60 años cuidan de una persona dependiente y son quienes padecen mayores síntomas de tensión, depresión y agotamiento físico.

Freud en su texto sobre la Histeria, nos hace reparar en la importancia del hecho comprobado de que la asistencia a un enfermo desempeña un importantísimo papel en la prehistoria de las afecciones histéricas. No tiene nada de singular así, la perturbación de equilibrio físico por la interrupción del reposo, la negligencia de los habituales cuidados personales y los efectos de una constante preocupación sobre las funciones vegetativas.

La persona cuyo pensamiento se halla absorbido durante meses enteros por los mil y un cuidados que impone la asistencia a un enfermo se habitúa, en primer lugar, a reprimir todas las manifestaciones de su propia emoción, y en segundo lugar, aparta su atención de todas sus impresiones personales, pues le falta tiempo y energías para atender a ellas.

Es necesario remarcar la importancia de recibir una eficaz atención psicológica en el proceso de las enfermedades de nuestros familiares,si acudimos a un tratamiento psicoanalítico podremos transformar el malestar y el desasosiego generados durante los cuidados y atención del enfermo.

En el abordaje integral de la persona dependiente, es fundamental tener en cuenta la salud psíquica del cuidador, para ello es recomendable que reciba una atención psicoanalítica.

Elena Conchello.